por Ligia Houben | Mar 1, 2021 | Blog ES
Esta mañana, durante mi caminata me encontré reflexionando sobre la vida y pensé sobre las famosas palabras de Sócrates: «La vida que no se examina no vale la pena vivirla». ¿Tomamos el tiempo para examinar profundamente nuestra vida?
Se me ocurrió que muchos de nosotros vivimos en piloto automático. Despertamos cada mañana después de que suena la alarma, preparamos nuestro café, nos vestimos, y nos dirigimos al trabajo. Muchos de nosotros hacemos todo esto sin pensar, de una forma automática.
Una vez que llegamos a nuestro lugar de trabajo, llevamos a cabo lo que nos corresponde hacer de una forma mecánica, en lugar de pensar, en lugar de planificar, en lugar de tener un objetivo con significado, en lugar de hacer las cosas con un propósito. Hacer una llamada de teléfono con un propósito. Escribir un informe con un propósito. Hablar con nuestro ser querido con un propósito.
Es mas, seria una buena idea que empezáramos a prestar más atención a lo que almorzamos o cenamos. Ya que a veces comemos y antes de que nos demos cuenta la comida se terminó y nos preguntamos:
¿Qué se hizo? Sucede lo mismo con la vida. Un día podemos realizar que nos comimos toda la comida de nuestro plato y nos preguntamos:
- ¿Donde se fue?
- ¿Qué hice con mi vida?
- ¿Cómo utilicé mi tiempo?
- ¿Lo desperdicié quejándome o lo disfruté?
- ¿Utilicé mi tiempo amando o peleando?
- ¿Pasé mi tiempo ayudando o hiriendo a los demás?
- ¿Aproveché mi tiempo para conocerme a mi mismo o ignoré mis necesidades?
- ¿Me siento agradecido o arrepentido por lo que hice o he dejado de hacer?
- ¿Qué he hecho con mi tiempo?
Es cuando llegamos a estas realizaciones que adquirimos más conciencia sobre lo que es la vida. Estas reflexiones pueden suceder durante un momento crucial en nuestras vidas, o cuando enfrentamos una gran pérdida. Aun en esos momentos, tenemos la capacidad de decidir. O escogemos quedarnos sumidos en el dolor o transformarlo en una oportunidad para crecer, para encontrar más significado, para convertirnos en una versión mejor de nosotros mismos.
Muchas personas, al conocer el nombre de mi libro “Transforma tu pérdida” me han preguntado, Ligia, ¿cómo podemos transformar una pérdida? Respondo que todo comienza con nuestra respuesta a la pérdida. Es imposible evitar el sentir un gran dolor, ya que el duelo es la respuesta natural al enfrentar una pérdida, pero sucede que muchas veces ese dolor, esa pérdida, es lo que nos ayudará a abrir los ojos a otras posibilidades; nos puede ayudar a abrir los ojos ante lo que es importante, a expandir nuestra conciencia y preguntarnos ¿Qué estoy haciendo? ¿Donde estoy ahora y adonde quiero ir? Porque mañana será el resultado de las elecciones que hacemos hoy. No es posible vivir sin dirección o propósito y esperar que el mañana sea esplendoroso.
No es posible permitir que las cosas vengan simplemente a nuestras vidas, tenemos que poner nuestro empeño para que estas sucedan. Esto me recuerda las palabras de mi padre, Julio C. Martínez «El éxito es trabajo duro disfrazado de buena suerte».
A veces nos tocan golpes de suerte, pero la mayoría de las cosas que tenemos en la vida, en todos los niveles – físico, social, emocional, financiero o espiritual – dependen de las acciones que tomamos. Dependen de nuestras elecciones.
Recuerda, ¡Tu vida tiene significado!
Ligia M. Houben
por Ligia Houben | Feb 25, 2021 | Blog ES
Tu esencia la siento en el ambiente.
Tu olor está impregnado en tu ropa.
Tu sonrisa es el constante en tus fotos.
Tu fe vive en mi y es mi roca.
Tu alegría es la inspiración de acoger cada día.
Tu perseverancia es mi motor para enfrentar obstáculos.
Tu amor por la vida es la fuente de mi sonrisa.
Tu resiliencia es la motivación para sobrepasar retos.
Tu amor hacia Dios y la Virgen viven en mí.
Es debido a este sentir que honro tu memoria y puedo confirmar que seguís viva
en mi corazón y en mi alma.
Tu amor vivirá siempre dentro de mí.
Tu cumiche,
Ligia del Carmen
por Ligia Houben | Feb 17, 2021 | Blog ES
El dolor es inevitable. El sufrimiento es opcional.
Haruki Murakami
A menudo en nuestras vidas, pasamos por situaciones que pueden causarnos dolor, y en lugar de dejar ir este dolor, lo guardamos en nuestro corazón y nos preguntamos: ¿Por qué yo? Es natural y humano resistir el dolor; sin embargo, si continúas haciéndote esa pregunta, puedes quedarte atrapado en el sufrimiento.
Si lo guardamos en nuestros corazones, continuamos alimentando el dolor en lugar de disminuirlo, y se vuelve más significativo, más fuerte, y más poderoso. Incluso, puede controlar nuestros estados de ánimo, nuestras relaciones interpersonales y la calidad de nuestras vidas.
¿Quieres que esto suceda? ¿Quieres perpetuar este sentimiento en tu corazón? ¿O estás listo para dejar ir pérdidas pasadas y/o remordimientos? Depende de lo que quieras. Dependerá si abres tu corazón y acoges la posibilidad de ser más feliz o si te quedas atascado, amargado y molesto.
Lo primero que puedes hacer para dejar ir cualquier sufrimiento es decidir dejarlo ir. Ten en cuenta que no tenemos control sobre muchos eventos en nuestras vidas. Sin embargo, siempre tenemos control sobre nuestros pensamientos. Después de validar y procesar su dolor (escribir, hablar con alguien, hacer algunos rituales), elija una emoción que deseas sentir en su lugar. En este momento, estoy pasando por la pérdida de mi amada madre. Sé que enfrentar una pérdida significativa es muy doloroso, sin embargo, porque quiero seguir honrándola, elijo tener paz en mi corazón.
¿Cómo puedes transformar tu sufrimiento?
¿Qué emoción quieres experimentar en su lugar?
Recuerda, al transformar tu pérdida, transformas tu vida.
Ligia M. Houben
www.los11principiosdetransformacion.com
por Ligia Houben | Ene 22, 2021 | Blog ES
No me digas
Ya es hora de que no te sientas así;
Ya has guardado luto por demasiado tiempo;
No sigas yendo al cementerio;
No es bueno que hables tanto de ella;
A ella no le gustaría verte llorar;
Ella está ahora descansando.
Dime mejor
Te acompaño en tu dolor;
Estoy aquí por si necesitas hablar;
Yo entiendo que es doloroso perder a un ser amado tan cercano;
No sé qué decirte, solo te escucho;
Te apoyo en lo que me necesites’
Lo que necesito es tu comprensión, no tu juicio…
Tu cariño no tu imposición…
Tu apoyo no tu crítica…
Lo que necesito es tu mano amiga y tu gran corazón.
Ligia M. Houben
Hija en duelo
por Ligia Houben | Ene 8, 2021 | Blog ES
En la última noche del 2020, de pronto me di cuenta de que el año se llevaba tu último año de vida; que se llevaba los últimos momentos compartidos con vos; las últimas risas, los últimos abrazos, las últimas miradas, las últimas oraciones.
El 2020 arrancó desde lo más profundo de mi corazón tu presencia física, sin embargo, tu esencia ha quedado en cada rincón de mi alma, al igual que en cada rincón de mi hogar. Tu esencia está presente en las conversaciones familiares, en las idas a misa los domingos, en las visitas al cementerio, en las idas a Macys, a Walgreens, a Publix. Está presente en cada lugar que visité ya fuera con vos, o para comprarte algo que necesitabas.
El 2020 se llevó tus últimos momentos de vida y al darme cuenta de eso, sentí un gran vuelco en mi corazón. Sin embargo, torné mi mirada hacia el año justo por empezar, 2021, y mi rostro se iluminó con una sonrisa. Sentí en mi corazón ilusión, sentí en mi corazón un propósito renacido, sentí mi corazón llenarse de significado.
En este año compartiré tu historia. En este año culmino el proyecto que empecé a los pocos meses de tu partida al cielo; culmino mi proyecto de plasmar tu vida, de plasmar tu risa, de plasmar tu amor, de plasmar tu entusiasmo, de plasmar tus logros, de plasmar tu filosofía. Es una celebración de tu vida, manteniendo tu legado en nuestra familia. Fuiste un sol, un ser especial, y ese ser quiero dejarlo plasmado entre historias y fotos.
Este proyecto, al igual como lo fue el proyecto de mi padre que tanto disfrutaste al verlo terminado, llena de ilusión cada fibra de mi ser.
Me llena de significado, me llena de propósito.
Esta es la razón principal de acoger este año con alegría y con el corazón abierto, lleno de esperanza, pues haré inmortal tu vida en un libro.
Love
Ligia del Carmen