por Ligia Houben | Dic 28, 2020 | Blog ES
¡Qué alegre que estamos en Navidad! Estas eran las palabras de mi mamá cada vez que venía diciembre. Esta época del año tenía una magia especial para ella y la esperaba con gran ilusión. Mis recuerdos se remontan a mi niñez, cuando vivíamos en Nicaragua. El árbol de Navidad era plateado y el decorarlo con adornos azules y plateados, era un ritual lleno de algarabía entre mi mamá y nosotras, sus tres hijas. Decoraba toda la casa con motivos navideños y ponía un bello nacimiento. Este sentimiento tan especial por la época navideña lo mantuvo vivo en su corazón toda su vida y lo transmitió a cada una de nosotras.
Este año, desde que se aproximaba el mes de diciembre, sentí en mi corazón un gran peso pues sabía que esta Navidad iba a ser muy diferente. Al igual que tantos de mis queridos clientes que han perdido un ser amado y es la primera Navidad sin ellos, me encontré temiendo la proximidad de esta festividad. No pensaba en El Dia de Acción de Gracias, pues esta celebración no era importante para mi mamá; pensaba en la Navidad. Me encontraba en un vaivén de emociones y ambivalente entre como navegar la temporada. ¿Iba a ignorarla para no pensar en ello o iba a acogerla y crear momentos de magia honrando a mi madre?
Opté por la segunda posibilidad pues es lo que nace de mi corazón. En mí no está ignorar algo pues sé que lo tendré internamente, aunque no lo quiera, y eso evita que lo pueda procesar y dejar ir. Decidí hacerle frente con el corazón abierto y celebrarla de una forma diferente. Abrí mi corazón a la posibilidad de acoger la Navidad en medio del dolor al no tener a mi mamá físicamente a mi lado. Creé rituales con ella para tener momentos mágicos, momentos llenos de paz, momentos dedicados al significado de la Navidad. Cada vez que mi corazón sentía llorar al no tenerla a mi lado, me permití hacerlo y darme el espacio de sentirme triste. Sin embargo no me quedaba ahí, y volvía a llenar mi alma del espíritu de alegría de mi madre hacia esta época mágica, para continuar honrándola.
Finalmente llegó el 24 de diciembre, cuando celebramos Nochebuena con una cena familiar. Sentí en mi corazón una mezcla de emociones. Una gran nostalgia por la ausencia física de mi madre, y a la vez una gran emoción de compartir con mi familia, pues era una forma también de sentir amor, apoyo, y solidaridad. En medio de la celebración tuvimos un lindo momento para compartir como nos sentíamos y aproveché para nombrar a mi mamá de forma muy emocionada. Quise enfatizar el hecho de que a pesar de que no estaba con nosotros de manera física, su espíritu, al igual que el espíritu de mi padre, continuaría presente en nuestra familia pues la relación con nuestros seres amados no termina, se transforma.
Esta Navidad fue diferente. No escuché esas palabras tan llenas de alegría. No vi esos ojitos chispeantes llenos de ilusión y expectativa. No sentí el abrazo amoroso. Sin embargo, mi madrecita amada estuvo presente en cada momento. Y fue precisamente este amor, esta unión, esta presencia constante, lo que llenó mi corazón de paz y gozo y pude decir desde el fondo de mi alma “¡Te deseo una Navidad llena de bendiciones!”.
Si esta fue también tu primer Navidad sin tu ser amado, te acompaño de todo corazón…
Recuerda que nuestros seres amados viven en nuestros corazones.
Con amor,
Ligia M. Houben
por Ligia Houben | Nov 30, 2020 | Blog ES
Si hubiera podido escoger el mes en que ibas a fallecer, hubiera escogido enero, pues así tendría todo el año para llegar a las Navidades. Pero no, pues entonces no ibas a estar en Feb 14, el Dia del Amor y la Amistad. ¿Y si hubiera sido a finales de febrero? Tampoco, pues dependiendo del año, La Semana Santa es en marzo o abril, y esa era una época muy sagrada para nosotras.
Pero de igual manera mayo tampoco hubiera sido un buen mes, pues celebramos el día de las madres…¡tu gran día! Así llegamos a junio…que fue cuando falleciste. Sin embargo, no lo hubiera escogido pues el mes siguiente es mi cumpleaños y fue extremadamente doloroso estar sin vos ese día.
En agosto tampoco podría haber sido, puesto que tu cumpleaños era el 8, y ¡cómo no te íbamos a celebrar otro año de vida!
Pero espera, en septiembre tampoco, pues es mi aniversario y a vos te encantaba felicitarme; en octubre menos, pues es el cumpleaños de Marielena, tu segunda hija. ¿Acaso noviembre? De ninguna manera, pues es el aniversario de mi papá, la cual es una fecha muy sagrada en la familia y empiezan las festividades con El Dia de Acción de Gracias; y diciembre es el cumpleaños de Alicia, tu hija mayor, La Purísima y la Navidad, aparte de esperar el año nuevo con ilusión.
Si hubiera tenido que escoger un mes para tu fallecimiento, hubiera escogido un nombre que no existe en el calendario.
Con amor,
Ligia del Carmen
por Ligia Houben | Nov 23, 2020 | Blog ES
En la vida todos nos enfrentamos a tiempos difíciles tales como la pérdida de un ser querido, divorcio o ruptura de relación, enfermedad, pérdida de empleo, reubicación, dificultades económicas. Al leer estas líneas puede ser que te identifiques con una o varias de estas pérdidas y, aunque puedes sentir que no serás capaz de superar el dolor y volver a ser feliz, tú puedes recuperarte después de una pérdida e incluso crecer a plenitud en medio del dolor.
Tú puedes encontrar fortaleza y esperanza, no importa lo que estés enfrentando en la vida. Puede ser que tome tiempo (pues es diferente para cada uno de nosotros), pero es posible. Lo más importante es tener fe y creer en tu capacidad de recuperación. Sí, tú tienes la capacidad de seguir adelante después de una pérdida. Sólo tienes que mirar en tu interior y utilizar esos recursos.
- No voy a ser feliz de nuevo ….
- La vida es injusta ….
- ¿Por qué me ha pasado esto a mí?
Estos son algunos de los pensamientos que puede ser que entretengas en los momentos de dolor, desesperación o desesperanza. Es natural experimentar estas emociones. Sólo muestra que eres humano. Sin embargo, tú puedes optar por vivir en el dolor o recuperarte después de tu pérdida.
Muchos de mis clientes que han enfrentado situaciones extremadamente dolorosas han tocado mi alma al demostrarme como han logrado crecer a plenitud en su dolor. Tu también posees esta capacidad. En mi propia vida he enfrentado muchas pérdidas y he sido capaz de recuperarme. Es más, en estos momentos estoy experimentando un gran pérdida. Mi madre falleció hace 5 ½ meses. En medio del gran dolor e inspirada por su amor, he decido resurgir de nuevo. Esto es posible si tienes fe, esperanza, fortaleza, capacidad de resistencia, y amor.
Tenemos recursos valiosos en nuestro espíritu, mente y corazón. Depende de nosotros si los utilizamos.
Recuerda, al transformar tu pérdida…transformas tu vida.
www.los11principiosdetransformacion.com
Ligia M. Houben
por Ligia Houben | Oct 14, 2020 | Blog ES
Hoy te extrañé. Me hizo falta saltar de la cama con la ilusión de darte los buenos días.
Hoy te extrañé cuando fui a Publix y vi la panadería. Recordé cuánto te gustaba tu donut.
Hoy te extrañé cuando fui a la iglesia. Recordé que nos sentábamos siempre en la primera fila
Hoy te extrañé cuando fui a Macy’s a buscar un regalo y recordé cuánto disfrutabas ir de compras.
Hoy te extrañé al ordenar una gaveta y ver la caja de dominó que tanto disfrutabas jugar.
Hoy te extrañé cuando estaba organizando mis collares y vi un collar que diseñaste.
Hoy te extrañé cuando entré a la habitación y vi tu cama vacía
Hoy te extrañé cuando vi tus videos y sonreí al ver lo chispeante que eras.
Hoy te extrañé cuando vi la silla en mi sala donde te sentabas durante nuestras reuniones familiares.
Hoy te extrañé cuando encontré un pedazo de papel que habías escrito que no había visto en años
Hoy te extrañé cuando llegó la noche y de repente la casa se sintió tan vacía
Hoy te extrañé porque eras más que mi madre, eras mi amiga. Eras mi compañera. Tú eras mi profesora. Eras mi confidente. Tú eras mi razón de ser porque eras parte de mí.
Hoy te extrañé… ¿Qué estoy diciendo? Te extraño todos los días no sólo hoy, porque fuiste el centro de mi vida, y todo gravitaba a tu alrededor.
Tú eras ese “por qué”. Tú eras ese “para qué”, y eso no terminó con tu muerte.
Tu luz brillante se ha quedado conmigo para guiarme, para inspirarme y para hacerme sentir completa de nuevo.
Love
Ligia del Carmen
por Ligia Houben | Sep 18, 2020 | Blog ES
El dolor es una experiencia personal. Debido a que somos seres humanos únicos, nuestro dolor es único.
Aunque podamos pensar que sabemos lo que siente la otra persona, no lo sabemos. El duelo es muy subjetivo y solo podemos entender o empatizar, pero no podemos saber realmente lo que la otra persona está experimentando internamente. ¿Qué sucede cuando el doliente es tu ser amado? ¿Qué puedes decir? ¿Qué puedes hacer para que se sientan mejor?
Cuando lidiamos con nuestro propio dolor, es posible que sepamos qué nos ayuda o qué hacer para procesarlo. En el caso de otra persona, podemos decirle qué nos ha ayudado y qué puede ayudarla, pero no podemos hacerlo por ella. Tienen que pasar por su propio proceso y durante ese tiempo es cuando tu propio dolor se vuelve real. Te duele verlos afligidos. Puedes sentirte impotente porque no puedes quitarle el dolor a tu ser amado; sientes que te pesa porque agrega dolor adicional al que sientes; Puedes volverte impaciente cuando no comprendes su duelo; y, finalmente, puede que aceptes humildemente cuando te des cuenta de que no tienesel poder para hacerlo desaparecer.
Solo puedes estar presente con amor, compasión, empatía, paciencia y esperanza.
A medida que transformas tu pérdida, transformas tu vida.
Ligia M. Houben