por Ligia Houben | Jul 7, 2020 | Blog ES
Yo te entiendo, si cuando deseas decir su nombre, sientes como un nudo en la garganta.
Yo te entiendo, cuando miras el teléfono, pensando que vas a recibir un mensaje de ella.
Yo te entiendo, cuando amanece y sientes ese peso en tu alma, al realizar que no está a tu lado,
Yo te entiendo, cuando de pronto sin razón alguna rompes a llorar
Yo te entiendo, si evitas llegar a tu casa por no enfrentar el vacío
Yo te entiendo, si al caer el día te hace falta el beso de buenas noches
Yo te entiendo, si al empezar el día te falta decir esa oración
Yo te entiendo, si a veces te preguntas quién eres ahora
Yo te entiendo, si el vacío que sientes por dentro, lo sientes físicamente
Yo te entiendo, si en medio de una conversación te viene un recuerdo, y se te sale una lágrima
Yo te entiendo, si al visitar lugares que frecuentaban juntas, sientes que el corazón te da un vuelco
Yo te entiendo, si de pronto te entra una sensación de estar adormecida y te sientes flotando
Yo te entiendo, si quisieras regresar el tiempo, y aunque fuera solo una vez más, recibir su abrazo
Yo te entiendo…
Ligia M. Houben
por Ligia Houben | Jun 29, 2020 | Blog ES
Este poema nació en mi corazón una semana después de que mi mamá falleció.
¿El mundo se mueve más rápido o soy yo quien se mueve más lento?
De repente, los espacios son más grandes. De repente, los pasos que doy han perdido su prisa; solo están de puntillas en el piso. Como que si al ponerme de puntillas, no sentiré el piso debajo.
No sentiré la frialdad de esta realidad, que es como una capa, como una manta; Como una capa de frialdad sobre mí.
Esa frialdad es, la frialdad de la muerte.
La sensación de que todo se ha detenido.
¿Cómo es que la gente sigue caminando si todo se detuvo?
¿Qué me importa comer?
¿Qué me importa beber?
La mayor fuente de mi alegría, la mayor fuente de mi propósito, mi propósito, mi pequeña muñequita como yo la llamaba, no está aquí para abrazarme; para extender sus pequeños brazos y abrazarme contra su pecho; para hacer que su frente se mueva hacia la mía; tocar nuestras narices en ese movimiento único e íntimo de amor, y entrega total a lo que significa el amor.
La falta de la calidez de ese cuerpo junto al cual tantas noches me acurruqué.
La cara que acaricié con adoración. Amor verdadero. Los ojos que besé día tras día. Su cuerpo, tan pequeño y, al mismo tiempo, tan fuerte. Voluntad fuerte, corazón cálido. Amor ilimitado, sin límite.
Una capacidad de amar más allá de las palabras. Una vida llena de alegría; Apreciación por todo; gracias por todo; ¡Qué lindo! para todo; ¡qué alegría! Para todo.
Esta fue la belleza de esta mujer que vivió 100 años y marcó la diferencia en cada uno de nosotros.
Esta mujer a la que solía llamar mamá; esta mujer a la que solía llamar mi madrecita amada.
Esta mujer a la que solía llamar, mi muñequita. El vacío…el vacío, va más allá de las palabras …nada puede llenar el vacío, nada y nadie. Ese era su lugar. Le pertenecía solo a ella.
Nuestro amor fue más profundo que lo profundo; más fuerte que lo fuerte; más cerca que lo cercano; un entendimiento con solo mirándonos la una a la otra; un entendimiento con solo vernos… y eso fue todo.
Gracias, mamá, por mostrarme lo que significa el amor.
Gracias, mamá, por mostrarme lo que significa fortaleza.
Gracias por mostrarme qué es la fe.
Gracias mamá, por brillar … por ser ahora, mi ángel privado en el cielo.
Con todo mi amor,
Tu hija, Ligia del Carmen.
por Ligia Houben | Jun 23, 2020 | Blog ES
Acompáñame a ver las estrellas,
Por si logro ver el rostro de ella.
Acompáñame a ver el cielo,
Por si entre las nubes encuentro consuelo.
Acompáñame a caminar al lado del mar,
Donde pueda hondamente suspirar.
Acompáñame a andar este sendero,
En el que simplemente callo y espero.
Acompáñame así, en silencio.
No necesitas decir una palabra
Solamente…acompáñame.
Ligia M. Houben
Poema de duelo por mi madrecita amada.
por Ligia Houben | Jun 14, 2020 | Blog ES
En el caso de la muerte de un ser amado…extrañamos a la persona cada día, pero no olvides que, aunque esta persona no se encuentre físicamente contigo, los recuerdos y su memoria perdurarán siempre. Podemos transformar la relación que teníamos con la persona ausente, puesto que los lazos de amor continuarán hasta después de esta vida, y son esos lazos invisibles, esos lazos de oro, los que nos unen a la persona amada y son los que nos pueden inspirar a forjar una vida con altos propósitos y mayor significado. Al sufrir por una pérdida de gran magnitud debemos de ser compasivos con nosotros mismos y permitirnos un tiempo para pasar por el sufrimiento. Las lágrimas son necesarias y hablar de ello es necesario. No existe un determinado tiempo para procesar el duelo. Para algunas personas será más rápido que para otras.
Ligia M. Houben
Transforma tu pérdida. Una antología de fortaleza y esperanza
No me digas que siga adelante.
No me digas que ella está en un lugar mejor.
No me digas que ella vivió una larga vida.
No me digas que a ella le gustaría verme feliz.
No me digas que sea fuerte.
No intentes consolarme.
Déjame estar con mi dolor. Es un lugar sagrado, ya que me duele tanto, porque amaba mucho a mi madre.
Su amor permanecerá en mi corazón al lado de mi padre. Sé que habrá un momento en que mi sufrimiento se transformará en la experiencia espiritual más bella. Sé esto, porque eso es lo que deseo que suceda. Sin embargo, ahora mismo, quiero estar aquí.
Así, en silencio. Una con mi dolor y los recuerdos de mi madrecita amada.
Quiero estar completamente presente en mi dolor porque sé que será la única forma de liberar el sufrimiento. En mi libro, Transforma tu pérdida. Una antología de fortaleza y esperanza, digo que aprendemos a vivir con nuestra pérdida.
No es cuestión de olvidar o seguir adelante … es cuestión de avanzar hacia adelante con el amor de mi madrecita amada, su inspiración, su alegría y su fe, en mi corazón.
Por ahora … déjame estar quieta.
Ligia M. Houben
por Ligia Houben | May 20, 2020 | Blog ES
Estamos viviendo tiempos sin precedentes donde las cosas simplemente cambiaron.
Todavía necesitamos mantener el distanciamiento social y la forma en que vivimos cambió.
Muchas personas trabajan desde casa. Muchas personas están comprando casas virtualmente.
Muchas personas están usando Zoom para terapia. Muchas personas están haciendo sus compras con Instacart.
Algunas personas dan la bienvenida al cambio a digital. Lo encuentran cómodo y conveniente.
Algunas otras personas se resisten al mundo digital. Necesitan el contacto físico. Pueden sentirse aislados.
Esos son los que dicen «pero lo prefiero en persona». Siendo una persona que me encanta abrazar, puedo entenderlo totalmente.
Sin embargo, en momentos como este, tomamos la decisión de acoger el cambio o resistirlo. Depende de cómo lo veamos.
¿Qué pasa si damos la bienvenida a la conexión con otros, incluso si no estamos con ellos en la misma habitación?
Durante muchos años, enseñé virtualmente para la Universidad de Kaplan, y celebramos seminarios semanales.
Mis alumnos siempre se sorprendieron al sentir lo conectados que estábamos, a pesar de estar a miles de kilómetros de distancia.
Podemos estar cerca el uno del otro, de corazón a corazón.
Haz esa llamada de Whatsapp; esa reunión de Zoom. Comunícate con otros hoy y conéctate desde tu corazón.
Y, si puede visitar a la otra persona, recuerde mantener la distancia social. Es por ti. Es por ellos
Te deseo un lindo día,
Ligia M. Houben