El arte de acompañar en el duelo

El arte de acompañar en el duelo

El arte de acompañar en el duelo.

Este escrito es un extracto de un Facebook Live que hice el 21 de junio del 2020.

Buenas tardes a todos, estamos resumiendo nuestras pláticas de los domingos a las 6pmET, 4pm hora de Nicaragua. Siempre menciono Nicaragua de forma especial porque siendo nicaragüense me da mucha emoción conectar con la gente de mi patria. A todos les doy la bienvenida, a este Facebook Live. Tenía ciertas semanas de no hacerlos puesto que estaba pasando por una situación personal, una situación única. Muchos de ustedes saben que mi madrecita amada como yo siempre le dije y le diré, falleció hace dos semanas. Ha sido algo muy fuerte, muy duro, doloroso. Y como yo digo, momento a momento. Es por eso por lo que quise hoy traer este mensaje. Porque este mensaje va dedicado a todas esas personas, a esos dolientes, a esas personas pasando por la muerte de un ser querido y también va dirigido a esas personas que desean acompañar al doliente. Y le quise llamar a esta plática “el arte de acompañar en el duelo”. ¿Qué me hace llamarle “el arte”? ¡Porque es un arte! Y como yo siempre les he dicho a mis clientes cuando han pasado la pérdida de un ser amado, que las personas tal vez te dicen cosas con la mejor de las intenciones y sientes en tu corazón que no te ayudaron.

Cómo lo hemos dicho en otras ocasiones, en nuestra sociedad occidental no nos gusta hablar de la muerte o hablar del duelo. ¿A quién le gusta? Pero todos pasamos por él…[por eso] quise hablar de esto.

¿En qué consiste tener un arte al acompañar a otros en el duelo? Sabiendo siempre que es acerca de la otra persona. Es acompañar. Es estar ahí. Cuantas veces a mí no me han llamado amistades, familia [y me dicen] “Ligia voy a ir a un velorio, voy a ir a un funeral, voy a ir a visitar a alguien que perdió a un ser amado, ¿qué le digo? No sé qué decirle”.

Lo más grande que podemos hacer es estar ahí. Ofrecer nuestro cariño; ofrecer nuestra comprensión, darles amor, eso es lo que necesitamos. A veces hay palabras que son dichas de nuevo como les decía antes, con la mejor de las intenciones.

A veces lo que más necesitamos es que nos dejen hablar. En inglés decimos “to hold the space”; que te escuchen, que te aguanten nada más el espacio y uno pueda hablar. Que, si uno quiere llorar, que nos dejen llorar; que, si uno quiere gritar, que nos dejen gritar; no decirnos, no te sientas así, no decirnos ella no te querría ver así, o él no te querría ver así, no decirnos tienes que ser fuerte … Siempre lo he dicho en los seminarios, a mis clientes ¿qué significa ser fuerte? ¿Ponernos una careta y pretender que no estamos sintiendo nada? O ser fuerte es tener la capacidad de conectar con tus sentimientos reales y tener esa capacidad espiritual de poder expresarlos y poder hablar y poder escribir y poder sacar todo eso, eso para mí es tener fortaleza y eso siempre se los he dicho a mis clientes. ¿Qué significa ser fuerte para vos?

Este escrito lo he compartido en su totalidad en mi nuevo libro Déjame vivir mi duelo…y sanar de adentro hacia afuera, el cual saldrá publicado en junio, justo para el segundo aniversario de mi madrecita amada. Eso me llena de gozo el corazón.

¿Qué es la soledad y cómo manejarla?

¿Qué es la soledad y cómo manejarla?

¡Quiero estar sola/o!  es probable que alguna vez hayas dicho estas palabras cuando deseas tener tiempo para ti y que nadie te moleste. Eso es una decisión, y disfrutas de “tu soledad”.

¿Qué pasa cuando la soledad te invade al sentir que no tienes a nadie a tu lado?

¿Es el mismo tipo de soledad?

El estar solo es un hecho de que nadie está a tu lado, mientras que la soledad es un estado emocional, pues así lo definimos: me siento solo/a. A veces pensamos que nos sentimos solos solamente cuando no tenemos a nadie a nuestro lado, sin embargo, no es así.  Hay momentos en que tenemos gente a nuestro alrededor y todavía nos sentimos solos. Podemos estar en un salón lleno de personas y sentirnos solos; o estar sentados en el mismo sillón con nuestra pareja y tener esa sensación de soledad. ¿Qué produce este sentimiento? Muchas veces nace de sentirnos incomprendidos, que no nos escuchan, o sentir que no somos importantes para otros. En el caso de sentirnos solos en una reunión, puede que sintamos de que no encajamos en el ambiente y nos sentimos diferentes.

Al experimentar soledad emocional, es importante reconocer lo que está sucediendo y analizar como la estás abordando. ¿Aportas de alguna manera a sentirte así? ¿Qué pensamientos entretienes en tu mente? ¿Te das la oportunidad de entablar una conversación con alguien o te dices a ti mismo/a:

«No pertenezco aquí; a la gente no le gusto; me siento fuera de lugar».

Si es con tu pareja que te sientes solo puedes empezar con tener una conversación con ella, y explorar diferentes formas para compartir y comunicarse con el alma.

Si te encuentras solo debido a que no tienes a nadie a tu lado, pregúntate lo que ésta significa. Recuerda que todo depende de nuestra percepción y lo que haces con tu tiempo. Si lo ocupas en algo que te pueda entretener y ayudar como persona, o te sumes en pensamientos tales como: «¡estoy tan solo», y no hacer nada que esté bajo tu control, para cambiar esta situación.

A continuación, te ofrezco una serie de actividades que puedes hacer cuando te sientas solo que pueden ayudar a sentirte mejor:

Leer un libro

Escribir en un diario

Hacer ejercicio

Meditar

Hablar por teléfono

Reunión de Zoom

Ir a dar un paseo

Tomar una clase

Ver una serie de Netflix

Pintar, colorear, esculpir

Tomarse un baño

Limpiar tu closet

Escriba una carta

Cocinar una nueva receta

Sentarte en tu patio trasero con una taza de café o té

Orar

Reflexionar

 

En los tiempos que vivimos actualmente debido a la pandemia, hemos tenido que modificar nuestras actividades y muchas veces esto nos ha producido alejamiento social. Sin embargo, tenemos a nuestra disposición diferentes maneras de mantener esta conexión social para no sentirnos tan solos. Planea con tus amistades y familia reuniones por Zoom o llamadas telefónicas, incluyendo videollamadas; pueden convertirlo en un ritual diario o semanal.

Es preferible hacer alguna de estas actividades que te pueden beneficiar, en vez de utilizar métodos de escapismo tales como comer o beber demasiado. Tú tienes la capacidad de elegir.

Toma nota de todo lo que puedes hacer y a la vez reflexiona que es lo que representa para ti estar sola, pues lo que influye como nos sentimos es nuestra percepción.

La soledad es una oportunidad para conectar con nosotros mismos.  Como dice Paolo Coelho:

La soledad no es la ausencia de compañía, sino el momento en que nuestra alma

tiene la libertad de conversar con nosotros y ayudarnos a decidir sobre nuestras vidas.

 

Cuando te das cuenta de que eres tu propia persona y que tu valor proviene de dentro eres capaz de hacer la conexión contigo mismo y estar en paz.

La soledad puede ser acogida o representar un intenso dolor en nuestra alma, generalmente si es prolongada. Somos seres sociales y por lo tanto el estar solos, especialmente por largo tiempo, puede influir grandemente en nuestra salud mental y física. Según los investigadores Donovan et al (2017) en su estudio realizado entre los adultos mayores, la soledad puede incluso deteriorar la función cognitiva.

Si sientes que la soledad te está afectando de forma negativa, busca ayuda profesional, pues si este sentimiento lo dejas desatendido puede convertirse en depresión y mayor aislamiento.

Por otro lado, si conoces a alguien que se encuentra solo/a, bríndale tu compañía. Llámalo por teléfono, visítalo si te es posible. Hazle sentir que es importante para ti. Puedes hacer también un tipo de voluntariado llamando personas. Este tipo de ayuda existe, no solo puedes utilizarla tu mismo, puedes ser parte de ella. Brindando compañía a otro, nos acompañamos a nosotros mismos.

Recuerda…tu vida tiene significado.

Ligia M. Houben

 

Primer Día de las Madres…

Primer Día de las Madres…

Mamá, hoy es el primer Día de las Madres sin tenerte a mi lado y me siento rara.

Me siento vacía, cómo que me falta algo. Me falta tu presencia.

Toda esta semana la he vivido con este sentimiento en mi corazón, como sobresaltada.

¿Qué me ha hecho sentir de esta forma si todos los días te extraño y haces falta en mi vida?

La diferencia es que el entorno ha sido dedicado a tu día.

¿Cómo pasar por desapercibido este día tan especial, tan celebrado, tan anunciado?

Las flores, las tarjetas, los globos, los adornos…todos son disparadores que me han recordado que no estás a mi lado y el vacío se siente aún más profundo.

La diferencia es que no hubo planeamiento de celebración, no hubo la ilusión de ir a las tiendas a comprarte una blusita como las que te encantaban; la diferencia fue no esperar que llegara el día con la anticipación acostumbrada; la diferencia fue que no iba a poder decirte mientras te abrazaba, ¡Feliz Día de las Madres¡

Sin embargo, en medio de todo este sentimiento de congoja, recuerdo con mucho amor nuestro último Dia de las Madres y mi corazón se llena de regocijo pues pudimos disfrutar de nuestro acostumbrado ritual y disfrutaste muchísimo tus rosas rojas. Eso se quedó por siempre en mi corazón. He confirmado que nuestra vida está hecha de momentos, y la vida que tuve a tu lado estuvo llena de muchísimos momentos llenos de amor y alegría.

Muchos de esos momentos son recuerdos del Día de las Madres. En esta ocasión te entrego nuevamente este diploma que guardaste en el cajón de tus tarjetas, en el que te reconozco como la mejor madre del mundo.

 

 

 

 

 

 

Feliz Dia de Las Madres hasta el cielo.

Ligia del Carmen

Tu cumiche.

Cómo reconciliarte con tu ser amado

Cómo reconciliarte con tu ser amado

En cualquier relación amorosa, existe el potencial de que surja una discusión. Nadie está exento de que esto suceda ya que somos seres complejos y las relaciones en sí, pueden llegar a ser complejas.

En este artículo deseo compartir lo que pienso puede ayudarte a entender como se suscitan las discusiones, y que hacer para llegar a una reconciliación del corazón.

Empecemos por comprender que somos seres humanos y a veces cometemos errores. A veces herimos sin querer, decimos la frase inadecuada, o actuamos sin pensar en la consecuencia de nuestras acciones. En esta ocasión puede ser que se te haga difícil perdonarte a ti mismo y te quedas en un estado de culpabilidad. De la misma forma que le digo a mis clientes cuando experimentan culpa, te invito a que te preguntes:

¿Cuál fue mi intención?

 ¿Quise herir a la otra persona? 

Recuerda, antes de cualquier acción hay una intención. Si no fue tu deseo herir a la otra persona, comprende tu calidad humana, y que al igual que el resto de las otras personas, puedes cometer un error. Pide perdón de corazón, perdónate a ti mismo, y suelta. Enfócate en continuar edificando la relación con tu ser amado, aprendiendo sobre lo sucedido para continuar creciendo y evolucionando.

Sí por otro lado, te encuentras en una situación en la cual estás dolida/o y te es difícil perdonar a la otra persona, te invito a reflexionar.

Primeramente, evalúa lo que ha sucedido y si amerita que te encuentres en ese estado.

¿Cuán grave es la situación?

¿Qué la provocó?

Si sientes que tu ser amado te hirió, te invito a que hagas esta reflexión, la cual muchas veces utilizamos al hacer trabajo de perdón:

Piensa en lo que te ha herido de la otra persona y pregúntate a ti mismo, si tú has actuado de forma similar en alguna ocasión. Considera también si tu intención en esos momentos fue herir a la otra persona, teniendo en cuenta de que tú también eres humana/o y cometes errores.

Al enfrentar una situación que te ha molestado o herido, tienes dos opciones: hablar sobre ello y decidir llegar a una reconciliación, o quedarte en ese espacio de dolor y molestia, lo cual no ayuda a sanar y liberar. Espero que optes por la primera.

Recuerda, tu vida tiene significado.

Ligia M. Houben

¿Qué es la incertidumbre y cómo manejarla?

¿Qué es la incertidumbre y cómo manejarla?

El enfrentar situaciones en las cuales nos sentimos inseguros o inquietos, nos puede producir incertidumbre. Como seres humanos algo que nos es necesario sentir es seguridad, es tener un sentido de control y conocimiento ante lo que nos sucede y el futuro que se nos presenta.

¿Qué sucede cuando estamos carentes de esta seguridad y nos sentimos perdidos, sin un norte?

Esto nos puede producir una sensación de ansiedad, inquietud, frustración, miedo e impotencia. En vez de ayudarnos, estas emociones nos hacen sentir peor ante la incertidumbre ya que nos puede invadir la duda y nos puede hacer tomar las decisiones equivocadas.

Existen diferentes situaciones en la cuales podemos experimentar incertidumbre, entre ellas encontramos lo que nos ha tocado vivir con Covid-19. Hemos experimentado una gran incertidumbre relacionada a nuestra salud, trabajo, situación financiera, estilos de vida, uso de la vacuna, y un futuro promisorio. Todos estos elementos han hecho que muchos de nosotros vivamos en constante desasosiego y miedo. Aparte de la realidad que nos ha tocado vivir con la pandemia, enfrentamos una serie de situaciones a nivel personal sobre las cuales podemos sentir que no tenemos la respuesta sobre cómo proceder.  Deseo recordarte que hay una diferencia entre precaución y miedo.

Si permitimos que el miedo se apodere de nosotros, nos podemos quedar paralizados, incapaces de tomar decisiones y actuar. En momentos de incertidumbre lo mejor que podemos hacer es tener un plan de acción y estrategias para implementar.

Te comparto estas estrategias que pueden ayudarte a lidiar con tiempos inciertos:

Primeramente, reconoce que es imposible tener total control sobre todo lo que nos sucede y esto requiere adaptación de parte nuestra. Escribe algunas situaciones en el pasado en las cuales no tuviste control. Nota cuales de tus fortalezas te ayudaron a adaptarte y sobrellevarlas. Es sumamente importante revalorizar nuestros recursos internos para utilizarlos en tiempos de duda e incertidumbre.

Las situaciones sobre las que no tenemos control generalmente nos pueden hacer sentir incapaces de enfrentar la vida y nos dejamos manejar por factores externos. Debido al ritmo de vida tan de prisa que llevamos, a veces nos mantenemos como autómatas simplemente reaccionando sin darnos cuenta de que le damos el control de nuestras emociones a factores externos y a otras personas. En estos momentos es cuando deseamos reevaluar nuestra forma de actuar y ver si nuestro propio manejo de la situación contribuye a esa sensación de incertidumbre.

Enfócate en el hoy e integra métodos tales como meditación y respiración profunda para manejar cualquier inquietud ante la incertidumbre. Ten presente que el hacer ejercicios también nos ayuda grandemente para soltar esas emociones que nos hacen sentir  más inquietos e inseguros.

Finalmente, nos ayuda grandemente el estar conscientes de las cosas sobre las cuales si tenemos certeza y control. Enfócate en ellas y tomas las decisiones concernientes con seguridad y fuerza interior.

Recuerda, tu vida tiene significado.

Ligia M. Houben

 

¿Es fácil perdonar?

¿Es fácil perdonar?

¿Te ha tocado esta pregunta el alma? Si es así, hay algo en tu corazón que necesita liberarse.

Antes de responder a esta pregunta, haz una pausa y reflexiona.

Mi intención es traerte a la conciencia esa carga que puedes estar llevando en tu corazón, que te hace sentir incómodo, brindándote una sensación de desasosiego. Una vez que identifiques la carga, puedes empezar a acoger el perdón en tu corazón.

Sin embargo, ¿es esto fácil?

El perdón es el acto de liberar cualquier sentimiento de dolor, de resentimiento, y rencor, que albergues a cualquier persona, y decides dejarlo ir.  Porque, tú eres quien toma la decisión de perdonar. Se trata de una escogencia que tiene el potencial de liberar tu espíritu y brindarte paz.

Algunas personas al experimentar una pérdida, enfrentar situaciones en donde el perdón puede ser un reto.  Sin embargo, para poder sanar, es esencial que abramos nuestro corazón al perdón.  En mi sistema Los 11 Principios de Transformación®   en el Principio III, “Desarrolla tu dimensión espiritual”, incluí el perdón.  Creo firmemente que, si deseamos transformar nuestra pérdida de adentro hacia afuera debemos acoger el perdón en nuestro corazón.

Para poder perdonar completamente a otros, es esencial que acojamos la compasión, que es en sí, una emoción poderosa que va más allá de entender a alguien o tenerle empatía. Si acogemos la comprensión compasiva, situamos nuestras vidas en un espacio más espiritual. Si nos han herido, nuestro resentimiento no va a cambiar la experiencia, pero permitimos que la herida se mantenga presente en nuestras vidas. Cuanto más pensamos en la situación que nos hizo daño, más grande se vuelve y más dolor sentimos.

¿Crees que realmente nos beneficia?

Existe un proverbio que dice «perdonar y olvidar». En ese caso, sé que es un poco más difícil. A menos que alguien lo borre de nuestra memoria (¡lo cual no es posible!) no podemos olvidar lo que nos sucedió en la vida, a menos que lo reprimamos.

Sin embargo, si aprendemos a recordar sin dolor en nuestros corazones, entonces yo diría que hemos perdonado.

Hasta ahora me he referido a perdonar a los demás …. ¿Qué pasa con nosotros mismos? Como seres humanos cometemos errores y algunos de estos errores pueden herir a otras personas (muchas veces a las personas que más queremos). ¿Qué hacer en este caso?

Te sugiero que hagas dos cosas:

En primer lugar, pedir perdón. Es una sensación maravillosa hacer las paces con los demás.  La otra acción que te sugiero que tomes es perdonarte a ti mismo. Se compasivo y amoroso contigo mismo y te sentirás más ligero.

Ten presente que la persona que mayormente se beneficia…¡Eres Tú!

Recuerda…¡tu vida tiene significado!

Ligia M. Houben