Cuando el dolor entra en nuestras vidas, no solo afecta cómo nos sentimos; Afecta la forma en que vemos. Puede remodelar silenciosamente nuestra percepción de todo: nuestro pasado, nuestro presente y las posibilidades para el futuro.
Cómo el duelo altera nuestra percepción
La gentil invitación a la sanación
Sanar no significa olvidar. No significa negar la pérdida o fingir que las cosas están bien. La verdadera sanación consiste en aprender a ver tu vida con nuevos ojos, ojos que honren tu dolor, pero que también dejen espacio para la belleza que aún existe.
Como profesional del duelo, no trato de borrar los recuerdos o el dolor de nadie. Eso no es curación. En cambio, ofrezco un espacio compasivo para ayudar a las personas a mirar de nuevo. Ver su historia no solo a través de la lente de lo que se perdió, sino también a través de la lente de lo que era significativo, lo que se amó, se dio, se recibió y se apoyó.
Recordando lo bello junto a lo roto
Incluso en el mismo recuerdo, puede haber tristeza y dulzura. Incluso en la misma vida, puede haber sufrimiento y fuerza.
