Existe un tipo de duelo que muchas mujeres llevan en silencio.
No siempre es por la pérdida de alguien más.
A veces, es por la pérdida de una misma.
Puede comenzar después de la muerte de un ser querido.
Después de cuidar a otros durante años.
Después de un divorcio.
Después de un diagnóstico.
Después de ver un sueño apagarse.
O simplemente, después de años de haber sido todo para todos… menos para ti.
Después de cuidar a otros durante años.
Después de un divorcio.
Después de un diagnóstico.
Después de ver un sueño apagarse.
O simplemente, después de años de haber sido todo para todos… menos para ti.
Tal vez al principio ni siquiera te diste cuenta de que era duelo.
Solo sabías que algo dentro de ti se había apagado.
Te mirabas al espejo y te preguntabas: ¿Dónde está la mujer que yo era?
La mujer alegre, curiosa, llena de vida y propósito.
A esto yo lo llamo: el duelo por la mujer que solías ser.
Muchas mujeres atraviesan este duelo sin ponerle nombre.
Seguimos adelante.
Cumplimos nuestras responsabilidades.
Sonreímos.
Pero por dentro, sentimos un vacío—porque algo se perdió.
Tal vez fue la carrera que soñabas. Tu energía creativa. La seguridad con la que antes tomabas decisiones. O la mujer que fuiste antes de una gran pérdida.
Este duelo es real.
Y merece un espacio.
Merece ternura.
Tal vez te sentís:
– Estancada, como si la vida siguiera pero vos no.
– Entumecida, funcionando por fuera pero apagada por dentro.
– Cansada, como si llevaras un peso que no lográs soltar.
– Entumecida, funcionando por fuera pero apagada por dentro.
– Cansada, como si llevaras un peso que no lográs soltar.
No es que estés fallando.
No es que estés rota.
You are grieving.
Estás en duelo.
Y estás en un proceso de transformación, aunque no lo veas todavía.
En este espacio hay sabiduría. Hay sanación cuando dejamos de fingir. Hay fuerza en nombrar lo que hemos perdido, no solo afuera, sino dentro de nosotras mismas.
Y hay belleza en recuperar partes de esa mujer…
o en descubrir quién estás lista para ser ahora.
Si sentís que algo dentro tuyo pide ser escuchado…
Si estás sosteniendo más de lo que podés nombrar…
quiero que sepas esto con todo mi corazón:
No estás sola. Y este tipo de duelo también merece ser honrado.
Te acompaño,
Ligia M. Houben
Ligia M. Houben
