Soy Ligia Houben, y a lo largo de más de 20 años de experiencia acompañando a personas en duelo, he aprendido que cada pérdida tiene su propia historia. También he vivido pérdidas que marcaron profundamente mi vida, incluida la muerte de mi padre cuando tenía 12 años y la de mi madre en 2020.
Por eso, quiero comenzar recordándote algo importante: no necesitas dejar de extrañar a quien amas para volver a encontrar sentido en tu vida. Sanar no significa olvidar. Significa aprender a vivir con lo sucedido, honrar ese vínculo y descubrir, poco a poco, cómo deseas continuar.
¿Por qué es tan difícil recuperar la rutina después de una pérdida?
El duelo puede afectar nuestra concentración, el descanso, las relaciones y la capacidad de realizar actividades cotidianas. Algunas personas necesitan compañía; otras buscan momentos de soledad. Podemos sentir tristeza, enojo, confusión, culpa o incluso momentos de tranquilidad que después nos hacen sentir culpables.
Estas experiencias no tienen que aparecer en un orden determinado. Tampoco existe un calendario universal que indique cuándo deberíamos sentirnos mejor.
En lugar de exigirte regresar inmediatamente a tu vida anterior, te invito a preguntarte: ¿qué necesito hoy para cuidarme? Quizá la respuesta sea descansar, hablar con alguien de confianza, preparar una comida o salir a caminar unos minutos.
No subestimes estos pequeños pasos. No tienen que eliminar tu dolor para ser valiosos.
Los 11 Principios de Transformación®: un camino para vivir con la pérdida
Mi metodología integra elementos del crecimiento postraumático, la psicología positiva, la atención plena, la terapia cognitivo-conductual y la construcción de significado. No pretende apresurar el duelo ni imponer una manera correcta de sentir. Es un proceso que te invita a trabajar con tu experiencia a tu propio ritmo.
Estos son los principios que pueden ayudarte a comprender las distintas dimensiones de este recorrido:
1. Acepta tu pérdida
Puedes empezar por nombrar lo que ha cambiado en tu vida y reconocer las emociones que aparecen cuando lo haces. No tienes que aceptar todo de una vez.
2. Vive tu duelo
Sin embargo, reconocer tu dolor es una parte importante del proceso. Date permiso para llorar, hablar de tu ser querido o expresar lo que llevas dentro. No necesitas ocultar tus emociones para proteger a los demás.
3. Profundiza en tu dimensión espiritual
No se trata de encontrar respuestas inmediatas, sino de explorar aquello que te brinda conexión y fortaleza.
4. Expresa tus sentimientos
Escribir en un diario, conversar con alguien de confianza o encontrar una actividad creativa pueden ayudarte a expresar lo que sientes. No existe una única forma de hacerlo. Lo importante es encontrar espacios seguros donde tus emociones puedan ser reconocidas sin juicios.
5. Comparte con los demás
Compartir tu experiencia con alguien que sepa escucharte puede aliviar esa sensación de soledad. No necesitas contar toda tu historia ni aceptar consejos que no te ayudan. Puedes comenzar expresando qué tipo de compañía necesitas.
6. Cuida de ti mismo
Descansar, alimentarte, establecer límites y reservar momentos de tranquilidad son formas de cuidar de ti. No necesitas transformar todos tus hábitos de inmediato. Comienza por aquello que te resulte posible hoy.
7. Crea rituales
Un ritual no tiene que ser complejo ni público. Puede convertirse en una manera personal de mantener vivo el significado de ese vínculo mientras aprendes a convivir con la ausencia.
8. Vive el presente
La atención plena nos invita a regresar, con amabilidad, al momento presente. Puedes comenzar prestando atención a tu respiración, a una taza de café o a los sonidos que te rodean. No se trata de ignorar el pasado, sino de reconocer que también existen pequeños momentos que puedes habitar hoy.
9. Modifica tus pensamientos
Te invito a observar esos pensamientos sin asumir que todos representan una verdad absoluta. Puedes preguntarte qué evidencia tienes, qué le dirías a alguien que amas en tu situación y si existe una manera más compasiva de interpretar lo sucedido.
10. Reconstruye tu mundo
Reconstruir tu mundo no significa reemplazar a quien murió ni borrar tu historia compartida. Significa descubrir cómo integrar esa experiencia en tu vida actual y comenzar a establecer nuevas rutinas, relaciones y prioridades que respeten lo que has vivido.
11. Visualiza la vida que deseas
Tal vez todavía no puedas imaginar cómo será tu futuro. Y está bien.
Este principio te invita a explorar, sin presiones, qué te gustaría recuperar, qué deseas aprender y qué podría aportar significado a tu vida. No necesitas tener un gran propósito definido. A veces, comenzar con una intención pequeña es suficiente.
Estos principios están interconectados: cada uno aporta herramientas para comprender la pérdida y avanzar hacia una vida con mayor sentido. Puedes conocer el recorrido completo en mi página de Los 11 Principios de Transformación®.
¿Cuándo buscar acompañamiento para el duelo?
El acompañamiento puede ayudarte a explorar tu experiencia de manera estructurada y a identificar recursos que se adapten a tus necesidades. Si sientes que el dolor está afectando significativamente tu vida, un profesional de salud mental también puede ayudarte a determinar qué tipo de atención necesitas.
Ofrezco acompañamiento para el duelo y las pérdidas para quienes desean explorar su experiencia y encontrar nuevas formas de relacionarse con la vida después de una pérdida.
Además, mi programa Los 11 Principios de Transformación® está disponible en línea, en español e inglés, para que puedas recorrerlo desde cualquier parte del mundo y avanzar a tu propio ritmo. Es un recurso educativo y reflexivo, no un sustituto de la terapia ni de la atención individualizada de salud mental.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo se necesita para superar el duelo?
¿Cómo puedo retomar mi rutina cuando no tengo motivación?
¿Es posible volver a ser feliz después de perder a alguien?
¿Puedo hacer Los 11 Principios de Transformación® desde otro país?
No tienes que reconstruir toda tu vida hoy
No te pido que tengas todas las respuestas ni que encuentres esperanza de inmediato. Solo te invito a considerar que tu historia todavía puede tener capítulos significativos.
Si necesitas orientación para comenzar, te invito a conocer Los 11 Principios de Transformación® y descubrir cómo pueden acompañarte en este recorrido.



